Losc Lille - Real Betis
Jornada 1 - UEFA Champions League
Veintiún años después, el Betis volvió a escuchar el himno de la Champions y decidió que no había venido a Lille a hacer turismo. El equipo de Manuel Pellegrini se estrenó en la máxima competición continental con una victoria de enorme valor (2-3), remontando dos veces un marcador adverso y demostrando, especialmente en la segunda mitad, que la experiencia acumulada durante los últimos años en Europa permite afrontar estas noches con una madurez diferente.
El Betis salió descarado, con ganas de ser protagonista y sin el respeto excesivo que podía provocar un escenario desconocido para buena parte de la plantilla. La propuesta funcionó durante los primeros minutos, pero el Lille golpeó primero. Ethan Mbappé encontró la espalda de Facundo Bernal y su centro acabó en la cabeza de Ueda, que adelantó a los franceses. El tanto fue un mazazo para los verdiblancos, que durante unos minutos perdieron claridad y permitieron que el conjunto local ganara metros.
Pero el Betis no se descompuso. Poco a poco volvió a encontrar su sitio en el partido y recuperó la capacidad para presionar y combinar arriba. La insistencia tuvo premio a la media hora, cuando Fornals puso un balón al área tras un córner y Marc Bartra apareció para cabecear el empate.
La alegría duró poco. Otro problema a balón parado, una de las asignaturas pendientes que había dejado el encuentro ante el Levante, permitió a Alexsandro volver a poner al Lille por delante. El Betis tuvo incluso la oportunidad de empatar antes del descanso, pero Parrott no acertó a culminar una gran acción iniciada por Fornals e Isco.
El descanso cambia el partido
Algo tuvo que decir Pellegrini en el vestuario porque el Betis salió del descanso con otra velocidad. Los verdiblancos tardaron apenas unos minutos en volver a igualar el encuentro, otra vez con Bartra como protagonista. Una falta lateral provocada por Parrott encontró la cabeza del central y el balón terminó en la red.
Y cuatro minutos después llegó el golpe definitivo. Riquelme encontró a Parrott, que se deshizo de Alexsandro con una bicicleta y cruzó el balón con la zurda para firmar un auténtico golazo. El delantero irlandés se redimía así de la ocasión desperdiciada en la primera mitad y colocaba al Betis por delante por primera vez en la noche.
Bartra y la madurez europea
La expulsión de Ethan Mbappé por un codazo a Natan sin balón puso todavía más de cara el encuentro para los verdiblancos. Pellegrini entendió rápidamente que tocaba administrar la ventaja y refrescó al equipo, especialmente a los futbolistas amonestados.
A partir de ahí apareció otra virtud importante. El Betis supo bajar las revoluciones, hacerse con la posesión y evitar que el partido se convirtiera en un intercambio de golpes. El Lille, incluso con diez, buscó el empate y obligó a los verdiblancos a defender su área, especialmente con Giroud sobre el césped y los constantes saques de esquina.
Y ahí apareció de nuevo Bartra, acompañado por Deossa, para imponerse en un tramo final en el que el Betis tuvo que trabajar y sufrir. Porque sí, volvió a conceder demasiado a balón parado, pero esta vez también hizo daño desde la pizarra y encontró en esa misma suerte de acciones dos goles fundamentales.
Muchas buenas sensaciones
El resultado ya es histórico, pero las sensaciones son incluso mejores. El Betis fue capaz de competir en un estadio complicado, remontar dos veces, mantener la cabeza fría después de cada golpe y cerrar el partido con seriedad.
Y todo ello sin necesitar la mejor versión de dos de sus futbolistas con más talento. Ni Isco ni Antony estuvieron al nivel que pueden ofrecer, lo que deja incluso margen para pensar que el techo de este equipo en Europa puede estar todavía más arriba.
El Betis acumula ya siete temporadas consecutivas jugando competición europea. Europa League, Conference League y ahora Champions. Son experiencias diferentes, pero todas ellas han construido un equipo mucho más preparado para este tipo de escenarios. Quizá por eso estas grandes noches parecen sentarle especialmente bien a un Betis que, en los últimos años, ha demostrado sentirse cómodo cuando la exigencia aumenta.
El fantasma de un estreno desastroso en la máxima competición continental queda, por tanto, muy lejos. El Betis no solo regresó a la Champions: regresó ganando y dejando la sensación de que tiene argumentos para competirla.
Lille queda atrás con tres puntos, una remontada y una noche para guardar. La Champions ya no pertenece únicamente al recuerdo de aquel 2005. Ahora vuelve a formar parte del presente del Real Betis Balompié.
Goles:
1-0, Ueda (15')
1-1, Bartra (33')
2-1, Alexsandro (36')
2-2, Bartra (49')
2-3, Parrott (53')
Alineaciones:
Lille: Berke Özer; Tiago Santos, Nathan Ngoy, Alexsandro, Romain Perraud; Benjamin André, Nabil Bentaleb; Ethan Mbappé, Hakon Haraldsson, G. Perrin; A. Ueda.
Real Betis: Álvaro Valles; Bellerín, Bartra, Natan, Junior; Facundo Bernal, Fornals, Riquelme, Antony, Isco; Troy Parrott.
También jugaron: N. Mukau (46', N. Bentaleb), D. Bakwa (61', G. Perrin), M. Kjærgaard (76', B. André), O. Giroud 94' (77', A. Ueda), B. Önal (88', R. Perraud) por parte del Lille; V. Gómez (61', Natan), Á. Fidalgo (61', Isco), Marc Roca 71' (67', F. Bernal), N. Deossa (81', Rodrigo Riquelme), Fran García (81', J. Firpo) por parte del Betis.
Árbitro: Georgi Kabakov. Expulsó a Ethan Mbappé.
Daniel Liñán
X @danielima11







