El Real Betis protagonizó una de esas noches que quedan guardadas en la memoria de su afición. El conjunto verdiblanco derrotó 1-0 al Real Madrid en La Cartuja, en un partido de máxima exigencia que tuvo prácticamente de todo: ocasiones, postes, tensión, polémica, un gol en el tramo final y un penalti detenido en el tiempo añadido.
Una victoria de prestigio, pero también de carácter. Porque el Betis no solo venció al Real Madrid: se levantó después del duro golpe sufrido ante el Levante y demostró que sigue siendo capaz de competir contra cualquiera.
El encuentro comenzó con un Madrid decidido a imponer su superioridad. El equipo de José Mourinho salió con una marcha más y durante buena parte del primer tiempo consiguió instalarse en campo verdiblanco. Las ocasiones comenzaron a sucederse muy pronto.
A los once minutos, Huijsen estuvo cerca de inaugurar el marcador con un remate acrobático tras un centro de Arda Güler, pero se encontró con una magnífica intervención de Álvaro Valles. Apenas tres minutos después Vinicius estrelló su remate contra el poste cuando el meta bético estaba batido.
Pero el equipo de Pellegrini resistió. La figura de Valles comenzó a crecer a medida que avanzaban los minutos. El guardameta verdiblanco transmitió seguridad a una defensa que tuvo que trabajar al límite para contener el talento ofensivo madridista. El conjunto blanco llegaba, pero no encontraba la manera de transformar su dominio en ventaja.
El Betis, mientras tanto, esperaba su momento.
Tras el descanso, el encuentro comenzó a equilibrarse. Los verdiblancos fueron ganando metros y encontraron más espacios para correr. Pellegrini movió sus piezas y el equipo empezó a sentirse más cómodo en un partido que inicialmente había sido de claro dominio visitante.
Y entonces apareció Troy Parrott. En el minuto 81, el delantero irlandés aprovechó un rechace de Thibaut Courtois después de un cabezazo de Deossa y mandó el balón al fondo de la red. La salida de delantero irlandés arrojó mucha frescura y dejó muchos detalles más allá del gol
El Betis había aguantado durante más de ochenta minutos y, cuando encontró su oportunidad, golpeó al gigante blanco.
Pero todavía quedaba lo más difícil.
El Madrid se lanzó desesperadamente a por el empate. Y volvió a encontrar el camino del gol cuando Carlos Espí marcó de chilena. La celebración, sin embargo, duró poco: el VAR confirmó que el delantero se encontraba en fuera de juego y el tanto quedó invalidado.
El conjunto de Mourinho seguía insistiendo. El Betis defendía con todo. Hasta que llegó el último gran episodio de la noche.
Ya en el tiempo añadido, el árbitro señaló penalti a favor del Real Madrid por una falta de Natan sobre Vinicius. El encargado de ejecutarlo fue Kylian Mbappé.
El francés tenía en sus botas la oportunidad de rescatar un punto. Pero se encontró con Álvaro Valles. El guardameta verdiblanco adivinó el lanzamiento, detuvo el penalti y convirtió una magnífica actuación en una noche para el recuerdo. El Madrid todavía reclamó la repetición de la pena máxima por una posible invasión del área, pero finalmente el lanzamiento se mantuvo como válido.
El pitido final desató la celebración.
Más allá del resultado, la victoria deja una lectura especialmente importante para el conjunto de Manuel Pellegrini. Después de la contundente derrota ante el Levante, el equipo necesitaba una reacción. Y la respuesta no pudo ser más contundente.
El Betis mostró personalidad, sacrificio y capacidad para sufrir. No necesitó dominar durante los 90 minutos. Necesitó resistir cuando el Madrid fue superior, aprovechar su oportunidad cuando apareció y defender con uñas y dientes la ventaja.
Y encontró, además, a un héroe inesperado.
Álvaro Valles fue decisivo. El guardameta sostuvo al Betis cuando más lo necesitaba y terminó siendo protagonista de la última fotografía de la noche: un penalti detenido a Mbappé que certificó una victoria de enorme valor.
Parrott puso el gol. Valles puso el cerrojo. Y el Betis puso el corazón.
Una victoria de esas que pueden marcar una temporada.
Ficha técnica:
REAL BETIS: Alvaro Valles; Hector Bellerin, Diego Llorente (Marc Bartra, min.39), Natan, Francisco Garcia; Facundo Bernal (Nelson Deossa, min.69), Marc Roca, Antony (Rodrigo Riquelme, min.77), Isco (Alvaro Fidalgo, min.60), Pablo Fornals, Juan Hernandez (Troy Parrott, min.69).
REAL MADRID: Thibaut Courtois; Denzel Dumfries (Trent Alexander-Arnold, min.65), Ibrahima Konate, Dean Huijsen, Marc Cucurella (Alvaro Carreras, min.88); Federico Valverde (Carlos Espi, min.82), Eduardo Camavinga (Bernardo Silva, min.64), Arda Guler (Yan Diomande, min.65), Jude Bellingham, Vinicius Junior, Kylian Mbappe.
GOLES: Troy Parrott (1-0 min. 81)
ÁRBITRO: Alejandro Hernandez, asistido en las bandas por Jose Naranjo y Marcos Cerdan, en el VAR: Javier Iglesias y Juan Luis Pulido. Amonestó a Facundo Bernal (min.64), Marc Roca (min.83), Natan (min.90+3), por parte de REAL BETIS. Amonestó a Arda Guler (min.45+3), Ibrahima Konate (min.55), Eduardo Camavinga (min.62), Vinicius Junior (min.90+9), por parte de REAL MADRID.
José Antonio Pérez Cubiles







