Real Betis y Celta de Vigo se dan cita en la sobremesa del domingo en un duelo que tiene pinta de ser bonito y atractivo. Dos equipos europeos que vienen con la moral alta tras sus respectivos triunfos por el viejo continente, y que querrán trasladar esas buenas sensaciones en Liga.
Isidro Díaz de Mera será el colegiado del partido, con Iván Caparrós en la sala VAR.
Balaídos, una prueba de madurez
No es el Celta un rival al que se le dé especialmente al cuadro bético. Pero si algo ha demostrado el Real Betis en lo que llevamos de temporada que compite ante cualquier rival y en cualquier escenario.
La victoria por 1-0 contra el Feyenoord ha devuelto la confianza a los de Pellegrini tras la dura y polémica derrota contra el FC Barcelona. Por eso la misión es clara; volver a ganar para no salir de los cuatro primeros puestos de la tabla.
Manuel Pellegrini no podrá contar con Cucho y Junior por lesión. Tampoco está disponible Facundo, que estará sancionado por cuatro partidos.
Empezar a tener regularidad
El conjunto de Claudio Giraldez no ha tenido el mejor comienzo posible de temporada, pero poco a poco parece que va encauzando el rumbo. Lleva sin perder en liga desde el 3 de Septiembre, con dos victorias y cuatro empates.
Además, su remontada en Europa contra el Celtic por 1-2 ha hecho que los gallegos afronten el duelo con una dosis de confianza muy alta, recuperando sensaciones y generando un fútbol vertiginoso y atractivo.
Numerosas bajas tienen el cuadro vigués, que no pueden contar con el ex bético Borja Iglesias, Álvaro Nuñez, Starfel, Miguel Román y El Abdellaoui.
POSIBLES ONCES
Real Celta de Vigo (3-4-3): Radu, Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso, Carreira, Ilaix Moriba, Febas, Galán, Driouech, Pablo Durán, Swedberg.
Real Betis Balompié (4-2-3-1): Vallés, Ángel Ortiz, Llorente, Natan, Valentín Gómez, Marc Roca, Fornals, Antony, Isco, Abde, Parrott.
Manuel Pellegrini, en rueda de prensa, espera a un Celta combativo y reconocible: "Pueden ser distintos los nombres, pero la mecánica se mantiene y aunque dependa de los jugadores el sistema funciona. Es algo a saber, a considerar, pero lo que marca el desequilibrio son los jugadores y tienen un plantel que le permite al técnico hacer rotaciones".
Balaídos será una prueba para comprobar hasta dónde llega la madurez de este equipo. Una oportunidad para recuperar la sonrisa, reafirmar las buenas sensaciones de la Champions y demostrar que el camino recorrido hasta ahora no ha sido casualidad.
José Antonio Pérez Cubiles






