El Real Betis empató ayer su partido de vuelta de los playoffs de la Europa League frente al Zenit ruso. El marcador terminó exactamente igual que empezó, empate sin goles que le vale al Real Betis para pasar a octavos de final, aprovechando el resultado de la ida donde se impuso por 2-3. El Betis sufrió, y mucho, para obtener el tan ansiado pase de ronda. EL Zenit debía ir a por el partido y vaya si lo hizo. Embotelló al Betis en su área en muchas fases del partido. El equipo ruso mandaba constantes balones desde los laterales en llegadas vertiginosas creando un peligro importante en cada una de ellas. El gol del Zenit incluso llegó en dos ocasiones pero fueron anulados, el primero por fuera de juego claro y el segundo, en el minuto 91, después de que el Var avisará al árbitro turco sobre una falta previa sobre Guido en la misma jugada. La anulación de este segundo gol del rival se celebró en el Villamarín como un gol propio y no era para menos. El Betis dispuso también de ocasiones muy claras, con dos postes incluidos que bien pudieron acabar en gol y vivir un partido más tranquilo para los nuestros. EL equipo bético se puso el mono de trabajo y supo sacar rédito al resultado de ida.
Empezó el Zenit presionando arriba al Real Betis, algo normal puesto que los rusos empezaban el partido eliminados de la fase que disputaban con ese cero a cero inicial. El Betis era consciente de ello y la idea de salir a la contra esperando al rival en campo propio no era algo descabellado. Los nervios del principio eran latentes en ambos conjuntos que estaban muy fallones.
EL Betis fue asentándose en el encuentro según pasaban los minutos y aunque intentaba mantener la posesión, el equipo ruso robaba pronto el esférico provocando que el Betis corriera detrás de la pelota más de lo habitual. No estaban teniendo ocasiones claras ni uno ni otro equipo.
Hacía llegar el balón el equipo ruso al área de Rui Silva. Ruibal sacaba de su portería un centro de Krugovov. Cada acercamiento del Zenit a Rui Silva era motivo de murmullo y apretones contra el asiento de la parroquia local, el peligro que llevaba la escuadra visitante era latente en cada ataque.
En el ecuador de la primera mitad el Betis empezó a tomar más conciencia del juego combinativo y encontraba a Canales y Fekir para formar los ataques que propiciaran un gol para la tranquilidad de la Palmera. Poco más habría que contar de esta primera mitad, el cero a cero se mantenía y con razón.
La segunda mitad sí que empezó con un zarpazo del Zenit que bien pudo hacer bastante daño al Real Betis. Yuri Alberto acertaba de cara a gol pero su asistente había recibido previamente en posición de fuera de juego. El delantero brasileño se quedó con cara de sorprendido, por no decir otra cosa, después de celebrar el gol con un gesto feo dedicado a la afición bética. El Karma actuó de forma instantánea. Habrá aprendido la lección el joven delantero brasileño.
EL gol anulado al Zenit fue como una bofetada que despertaba a los nuestros. A punto estuvo el equipo de Pellegrini de adelantarse en el marcador. Fekir sacaba un córner que peinaría Pezzella para que Guido rematara de forma poco ortodoxa entre la cabeza y el hombro, acabaría con el balón besando el poste. Después, Ruibal y Fekir lo intentaban con sendos disparos que Odoevski sacaba.
El Betis seguía activo después de estas ocasiones y el gol seguía cerca para los nuestros. EL balón parado volvía a ser protagonista, Fekir volvía a botar un córner que conectaba con Willian José en la corta, Ruibal terminaba la jugada en el segundo palo, tocando de nuevo el balón en la madera. El canterano bético estaría en posición adelantada y la jugada no contaba. Metía algo de miedo el Betis en el cuerpo a los rusos.
A partir de aquí el Zenit volcó el campo hacia Rui Silva y las bandas, sobre todo, tomaron protagonismo. Sutormin empezó ganando la espalda a Álex Moreno para colocar un pase al centro del área pequeña al que no llegaba Sergeev por poco. El mismo, hacía falta sobre el portero bético arrollando al portugués.
Malcom no sobrepasaba la barrera en una falta en la frontal del área bética cuando todo el Villamarín aguantaba la respiración.
Rui Silva salvaba después un cabezazo que se colaba en la portería verdiblanca aunque la jugada estaba anulada. Cada balón en campo bético era un suplicio para los nuestros que entre unos y otros acababan salvando. También el ímpetu de los rusos provocaba la posición adelantada de muchos de ellos en las jugadas de ataque del Zenit.
Se acercaba el final del partido, la tensión iba en aumento y las jugadas del zenit cada vez estaban más cerca del gol. Lo evitó Edgar cuando estiró su pierna para salvar un cabezazo de Malcom que ya cantaban como gol. Fue casi un milagro. Las pulsaciones subían en el Villamarín, era un partido que se podría llamar ya cardíaco.
Finamente llegó el gol del rival, corría ya más del 90’ y el Villamarín enmudeció. Un testarazo de Chistyakov, libre en el área, batía a Rui Silva y ponía las tablas en el marcador. El partido se iba a la prórroga casi con total seguridad, pero llegó lo inesperado. Halil Umut, el colegiado turco, fue avisado por el Var después de que Guido se quedara tumbado en el suelo en la jugada del gol. El árbitro fue a mirar la pantalla del Var y anuló el gol porque Guido había recibido un pisotón previo de Erokhin que le impedía saltar para intentar despejar el balón que le llegaba al autor del gol. Explotó el Villamarín que recibió la noticia como si de un gol del Betis se tratara.
Todavía dispondría el Zenit de otra ocasión que se marchaba a escasos centímetros por encima del larguero, rozaba el balón en la red por detrás de la madera más alta, un susto que hacía celebrar mucho más el pitido final del árbitro turco porque el cero a cero valía para pasar a octavos. Nos espera en la siguiente fase el Eintrach de Franckfurt.
Real Betis: Rui Silva; Bellerín, Pezzella, Edgar, Álex Moreno; Guido Rodríguez, Guardado (Tello 90'); Canales (William Carvalho 71'), Fekir (Joaquín 83'), Aitor Ruibal; y Willian José (Borja Iglesias 83').
FC Zenit: Odoevski; Wilmar Barrios, Chistyakov, Douglas Santos; Sutormin (Mostovoy 86'), Wendel, Claudinho, Krugovoy; Malcom, Yuri Alberto (Erokhin 84') y Dzyuba (Sergeev 64').
Árbitro: Halil Umut Meler (turco). Amarilla al local Guido Rodríguez, así como a los visitantes Krugovoy, Wilmar Barrios y Erokhin.