No hizo el Betis un partido destacado el pasado domingo frente al Mallorca, pero la victoria volvió a ser la protagonista para los nuestros. Cuando el equipo de Pellegrini está de dulce de cara a gol, el partido es sí o sí de los verdiblancos. Este año ocurre algo importante para las aspiraciones béticas, y es que cuando el equipo tiene días malos, también gana. Así lo hizo frente al equipo bermellón por dos goles a uno. Los mismos, obra de Álex Moreno, el mejor bético de la jornada dominical, y Willian José de penalti. Muriqi anotó de testarazo inconmensurable para el equipo balear que puso el empate en el luminoso. Tres puntos importantes para los nuestros, puntos que tuvo que trabajarlos y mucho, sobre todo en la segunda mitad. El equipo verdiblanco volvió a hacer un partido en el que los altibajos aparecieron como el día del Zenit, después sabe encajar los golpes y volver a levantarse, pero es algo a mejorar por los pupilos de Pellegrini. Le salva que los momentos en los que aprieta a su rival, el verdiblanco se transforma en apisonadora y pocos rivales saben parar a este equipo.
Volvían al once Fekir y Canales. Fekir estaba sancionado en Rusia y el cántabro volvía del Covid. EL equipo de Pellegrini tomó las riendas del partido siendo el dominador del mismo pero no tenía la soltura ni la claridad de otras veces. El Mallorca había estudiado bien la tarea y ponía en marcha el mecanismo para frenar la máquina verdiblanca. El Mallorca apretaba por la derecha aprovechando la calidad de Kubo y el Betis amenazaba con centros laterales. Juanmi no llegó a uno de ellos en el 13’ de partido.
No quería tonterías el Betis y quiso ir a por el partido de verdad, abrir la lata y provocar el nerviosismo balear. Fue así. Álex Moreno estrelló un balón en el palo con un disparo desde la frontal que un defensor desvió. Dispuso también el equipo de Pellegrini de alguna contra que hacía que la afición en el Villamarín se removiera de su asiento.
Llegó el gol. Bellerín llegó por la derecha con el balón en su poder, paró a la altura del área grande balear para ceder a Canales. El cántabro ya había visto la banda vacía por la que entraba como un tiro Álex Moreno y allí mandó el balón el mago bético para que el lateral remachara a la red de cabeza entrando en diagonal desde la banda. Un golazo que abría la lata. Corría el minuto 24.
El Betis se asentó en ataque. Reclamó un posible penalti sobre Fekir que no atendió el colegiado. Y el mismo campeón del mundo lo intentaría después pero su disparo se marchaba alto.
El Mallorca hacía de las suyas y también estrellaba un balón al palo. El Betis tiene la suerte de cara y el rechace del balón contra la madera salía repelido hacia fuera. Cuando todo va bien…
Las combinaciones en la medular entre Fekir, Canales y Carvalho eran jugadas que siempre decían algo de cara al ataque de los nuestros. Cuando la calidad se junta con calidad, el peligro es la consecuencia.
El diez del Betis también lo intentaba desde fuera del área con un disparo fortísimo que Sergio Rico, con manos duras, salvaba. Ese balón iba dentro de la red, fue clara para el Betis. Kubo tuvo la misma suerte que el cántabro con su disparo que se marchaba por poco.
La segunda mitad empezó también con dominio del Betis pero también con la luz más tenue que en otros partidos. No terminaba el equipo de atacar con la claridad que cerrara el partido cuanto antes. Juanmi veía la amarilla que le impedirá jugar el derbi por acumulación de las mismas.
El Mallorca jugaba a la contra y aguantaba los arreones de los nuestros. Canales volvía a probar de lejos sin suerte.
El tempo del partido no era constante y subía y bajaba sin que el Betis pudiera controlarlo a su antojo.
EL partido se fue jugando cada vez más en el centro del campo y más lejos de Sergio Rico, totalmente algo negativo para los intereses del equipo de Pellegrini. El chileno daba entrada a William José por Borja que aparecía poco. Tello y Edgar ya estaban en el verde sustituyendo a Víctor Ruiz y Juanmi, ambos habían sido amonestados.
Al Mallorca le tocaba probar con algún centro al área y que la flauta sonara y vaya si sonó. Igual que el cabezazo de Muriqi con el balón para empatar el partido. Rui Silva se estiraba a por la bola pero el remate colocado era inapelable. El pase del gol, obra de Costa, era de dulce. Mazazo para el Betis en el 74’.
Volvió a reaccionar el equipo de la Palmera ante la adversidad, cosa que hace a las mil maravillas. Las visitas de los nuestros al área de Rico se convirtieron entonces en tónica habitual en lo que restaba de partido.
En una de esas, Carvalho empaló un pase desde la izquierda que cortaba Battaglia dentro del área con la mano levantada. El luso reclamaba el penalti de inmediato y fue finalmente el Var el que acabaría avisando al colegiado para que señalara la pena máxima. Willian José lanzaba el penalti muy colocado al palo izquierdo. El brasileño adelantaba de nuevo a los nuestros en el 82’.
Conseguía así el Betis los tres puntos defendiendo el botín en los últimos minutos de partido. Una victoria tremendamente importante dejando claro que hay días que no se tiene la claridad ofensiva a la que nos ha acostumbrado el cuadro de Pellegrini, pero también se gana.
2- Real Betis: Rui Silva; Bellerín, Bartra, Víctor Ruiz (Edgar 62'), Álex Moreno; Guido, Carvalho; Canales (Joaquin 85'), Fekir, Juanmi (Tello 62'); Borja Iglesias (Willian José 70').
1-RCD Mallorca: Sergio Rico; Maffeo, Valjent, Raíllo, Jaume Costa; Salva Sevilla (Battaglia 65'), De Galarreta (Antonio Sánchez 45+2'), Dani Rodríguez (Fer Niño 70'), Kubo (Kang In 46'); Ángel (Amath 46'), Muriqi.
Goles: 1-0 (25') Álex Moreno; 1-1 (75') Muriqi; 2-1 (83') Willian José, de penalti.
Árbitro: César Soto Grado (Comité Riojano). Amonestó a Víctor Ruiz, a Juanmi y a Bellerín por parte del Betis; a Muriqi y Battaglia por parte del Mallorca.