De nuevo hemos vivido un partido donde el Real Betis ha perdido víctima de sus propios errores más que del buen juego del rival. Este partido se parece demasiado al del Atlético de Madrid y eso es mala señal porque los errores se han repetido: una gran debilidad defensiva agravada por errores puntuales que nos han vuelto a penalizar. Demasiadas veces hemos vivido la situación de que el Betis se ponga por detrás en el marcador viéndose obligado a remontar partido tras partido con el consiguiente desgate que ese hecho supone para los jugadores que han entrado en una dinámica negativa de resultados, aunque siguen generando situaciones de gol que no se concretan por falta de acierto en el último pase, por error en el remate o por precipitación y no elegir la mejor opción. Ya el entrenador germano en la previa había dicho que sabían cómo hacer daño al Betis y Pellegrini corroboró a la finalización el tipo de partido que habían previsto y los “goles tontos” que encajamos. Él es el encargado de trabajar tácticamente para que el Betis recupere la solidez defensiva como conjunto más allá de las actuaciones individuales que puedan ser más o menos afortunadas. A pesar de las ausencias y las rotaciones , seis en este caso, el equipo fue fiel a sí mismo en cuanto a su forma de jugar, aunque los errores en ambas áreas han propiciado que el Betis no tenga mejor resultado para la vuelta. Se ha perdido el partido, pero aún sigue vivo para resolver la eliminatoria la próxima semana. El equipo ha entrado en una dinámica de resultados negativos que, sin embargo, no han mermado sus posibilidades tanto en Liga como UEL y esta dinámica hay que cortarla ya con una victoria en el próximo partido. El encuentro se disputaba tanto sobre el césped como en la grada donde los animosos seguidores teutones animaban sin parar desde media hora antes del encuentro. Ambos entrenadores disponen de presión alta para dificultar la salida desde atrás con el balón controlado y obligando a lanzamientos en largo, sin embargo, el Betis consigue hacerse con la posesión mientras el Eintracht se repliega cerrando espacios y el juego se disputa de área a área sin ocasiones de gol. El 0-1 llega en una jugada desafortunada donde Claudio Bravo no mide bien la distancia en un centro-chut, sin aparente peligro, de Kostic desde la izquierda del área que se envenena y supera al chileno por alto. Europa no perdona los errores y otra vez nos penaliza obligando al equipo a ir a remolque cuando era el que controlaba el tiempo de juego. El Betis no se rinde y vuelve a intentar equilibrar la balanza, pero se suceden una serie de faltas que interrumpen el ritmo y el juego se traba en medio campo. El Betis recibe su recompensa en una asistencia de Canales para Fekir, que se escora y lanza un disparo ajustado al poste derecho de Trapp consiguiendo el empate que hace renacer de nuevo las ilusiones de la grada. Las dos aficiones seguían animando con sus cánticos y parecía que el Betis había cogido las riendas del partido, pero la desgracia golpea de nuevo al Betis cuando Edgar quiere salir con el balón controlado, da un pase muy arriesgado que intercepta Lindstrom cogiendo al sistema defensivo desguarnecido, progresa y centra para que Kamada envíe le balón a la red a puerta vacía tras el resbalón de Pezzella. Otro mazazo para la moral bética y ya son muchos. Fiel a su juego el Betis vuelve a dominar el balón y consigue aproximarse al área con poco peligro por la actuación de la defensa de los alemanes. El juego sigue muy trabado en el centro del campo con un ritmo discontinuo que no favorece a los intereses béticos.
La segunda parte sigue con la presión alta del Eintracht que incomoda la forma natural de juego bética. En el 5’ ocurre una jugada que pudo ser definitiva cuando el colegiado decreta penalti por una mano de Ruibal apoyado en el suelo. Lo lanza Santos Borré y ahí comienza el recital de paradas de Bravo deteniendo el balón raso a su derecha. Esto recarga los ánimos béticos que siguen buscando la igualada. El juego se desarrolla en una franja del centro del campo con muchas imprecisiones por lo que el dominio se alterna de una a otra área. Fekir sigue siendo objeto de la mayoría de las faltas sin que el árbitro sancione la reiteración. Para intentar remediar esto Pellegrini da entrada a Miranda por Juanmi y Joaquín por W.Carvalho. En el 22’ es Kamada el que asiste a Borré y de nuevo es Bravo el que detiene el remate raso del delantero. Instantes después es Kostic el que remata desde fuera del área. El Betis es el dueño del balón, pero las jugadas de peligro vienen de parte de los alemanes que aprovechan los espacios dejados al volcarse en ataque. Nuevo intento de Pellegrini dando entrada a Tello y Borja Iglesias por Ruibal y W.José. Las fuerzas flaqueaban en el Betis y las incursiones del Eintracht eran muy peligrosas en estos últimos minutos. En tiempo añadido Lammers recibe de Hauge y dispara rozando la escuadra. Kostic recibe de Sow y goza de una ocasión de oro ante Bravo que vuelve a estar acertado desviando el disparo a córner. Tras el lanzamiento Knauff remata desde fuera del área deteniendo Bravo el disparo alto y centrado del teutón. Finaliza un partido que pudo dejar decidida la eliminatoria, pero la buena actuación de Bravo en la segunda parte permite que el Betis llegue vivo a Alemania y a un solo gol de igualar la eliminatoria. No ha sido un buen partido de los de Pellegrini por las facilidades que han dado en defensa con muchos errores en la transición y con un juego que controla, pero tiene poca conexión con los delanteros que luchan de forma denodada, pero apenas si intervienen en las jugadas de peligro. Algo tiene que cambiar Pellegrini para romper esta dinámica y volver a la senda del triunfo. Ahora toca pensar en el Athletic. ¡Viva el Betis!
FICHA TÉCNICA.-
Real Betis: Bravo; Sabaly, Pezzella, Edgar, Aitor
Ruibal (Tello 77'); Guido Rodríguez, William Carvalho (Miranda 61'); Canales,
Fekir, Juanmi (Joaquín 61'); y Willian José (Borja Iglesias 77').
Eintracht Frankfurt: Trapp; Tuta, Hinteregger,
N'Dicka; Knauff, Jakic, Sow, Kostic; Lindstrom (Hauge 73'), Kamada (Lenz 78');
y Santos Borré (Lammers 86').
Árbitro: Marco Vida (italiano) ha estado discreto,
aunque ha acertado en las jugadas principales. Amarilla al local Fekir, así como
a los visitantes Sow y Hinteregger.
Goles: 0-1 (14') Kostic de vaselina desde la esquina
del área ante un adelantado Bravo; 1-1 (30') Fekir en jugada personal bate de
disparo ajustado al poste; 1-2 (32') Kamada a puerta vacía completa el centro
de Lindstrom.
Incidencias: Partido de ida de los octavos de final de
la UEL, disputado en el Estadio Benito Villamarín ya sin restricciones de aforo
por causas sanitarias ante 36.574 espectadores, entre los que se encontraban
unos 3.000 animosos alemanes que tuvieron un comportamiento correcto durante el
partido animando a su equipo.