Estado de grata satisfacción espiritual y física o persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyeron a hacer feliz, son algunas de las acepciones que aparecen en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua cuando buscas la palabra “felicidad”. No hay ninguna otra palabra que defina mejor al bético, al Betis y al beticismo por todo lo acontecido este pasado fin de semana.
¡¡El Real Betis Balompié se ha proclamado campeón de la Copa de S.M. el Rey!!
Diecisiete años después, que se dice pronto, el Betis ha vuelto a levantar una Copa, ha vuelto a ser campeón de España. Ha vuelto a ganar desde el manquepierda, desde la agonía, desde el sacrificio y el trabajo, empujado por una afición que ha apretado a los suyos en todo este camino cuando ha tenido que hacerlo exigiéndoles un poco más y que ha sabido estar también alentado al equipo cuando aparecían las vacas flacas. Todos juntos hemos conseguido esto, cada miembro de la plantilla ha puesto su granito de arena para tocar plata, desde la estrella más mediática hasta el jugador que iba a ser descartado en pretemporada. Por eso, este título sabe el doble de bien, porque ha sido un trabajo en conjunto en el que nadie ha escatimado en esfuerzo, dirigido por un cuerpo técnico que ha leído a la perfección cada minuto desde el pasado julio, que daba comienzo la temporada, hasta hoy. Sin este cuerpo técnico tampoco hubiera sido posible conseguir la gesta, el ingeniero y su equipo son parte más que importante del título.
El Real Betis conseguía un agónico triunfo que llegaba al final del todo, en el último penalti de la tanda después de agotar el tiempo reglamentario y la prórroga. Miranda anotaba el quinto y definitivo penalti dejando así escrito para la historia su nombre, al igual que lo están los de Esnaola o Dani. De nuevo un canterano y bético provocaba el éxtasis final.
Hugo Duro empataba el gol del Panda. El gallego adelantaba al Betis en el 11’ de partido con un testarazo a centro desde la derecha de Bellerín. Borja incansable todo el partido se llevó el premio al mejor jugador de la final. El conjunto ché ponía las tablas en el 30’ con la picadita de Duro ante la salida de Bravo en un uno contra uno. Con empate se llegaba a la prórroga y a los penaltis con el final ya conocido por todos.
Pellegrini disponía en el verde su once más reconocible con Bravo en la portería, Moreno y Bellerín en los laterales. Pezzella y Bartra la dupla de centrales. Guido y Carvalho en la medular con Fekir, Canales y Juanmi por delante. En punta de lanza Borja Iglesias. Bordalás también usaba el once más previsible en su haber, Mamardashvili en el arco, Paulista, Alderete y Diakhaby de centrales, Gayá y Foulquier en las bandas completaban la defensa de cinco jugadores. Por delante Soler, Guillamón y Ilaix Moriba. Y delanteros Guedes y Hugo Duro.
El Real Betis empezó siendo superior a su rival, bien plantado en campo contrario y presionando bien tras pérdidas. La conexión Carvalho-Fekir-Canales tenía fluidez y eso lo notaban para bien los verdiblancos. Entraba en acción también las bandas con Moreno y Bellerín que rompían en más de una ocasión líneas valencianistas. El juego tanto interior como por los costados del equipo de Pellegrini creaba ocasiones de peligro. Así llegaba el primer gol del partido de Borja Iglesias con un cabezazo elevándose por encima de los defensores valencianistas a un pase magistral desde la derecha en una internada de Bellerín que la ponía fuerte al área. Allí saltaba poderoso el panda para remachar a la red a escasos dos metros del arquero que nada podía hacer con la potencia que le llegaba el balón. Un auténtico golazo que hacía saltar de júbilo la parte verde de La Cartuja.
Juanmi la tuvo también para abrir la brecha pero su ocasión se fue cerca de la portería de Mamardashvili. El Betis tenía al rival a su merced para hacerle más daño pero le faltó ese último toque de acierto de cara a portería. El Betis pecó, quizás, esta vez de ofensivo cuando con el partido a favor lo único que tenía que hacer era esperar a su rival y buscarle las cosquillas a la contra. Sin embargo este Betis solo sabe buscar la portería como lleva demostrando toda la temporada.
Esa insistencia bética dejó desguarnecido por un momento el centro del campo de los de Pellegrini, algo que aprovechó el rival para, con una transición rápida en una pérdida de balón de Álex Moreno, plantarse en tres toques frente a Bravo en un desajuste entre Guido y los centrales béticos que aprovechó Hugo Duro para picar con maestría el balón en la salida del chileno. El balón se colaba en la red y llegaba el empate. Empezaba así otro partido. Se sacudía de esta forma la inferioridad el conjunto valenciano que no había sido capaz hasta entonces de doblegar al Real Betis.
Tras el gol del empate, el Valencia empezó a carburar y conectaba transiciones con sentido y balones a la espalda que buscaban hacer daño. A pesar de esto, el Betis pudo anotar de nuevo pero Canales se topó con el poste. Así se llegó al final de la primera mitad con un Betis que se repuso bien del gol en contra antes de ir a vestuarios, llegando a un final del primer acto con igualdad en todos los sentidos.
La vuelta al césped le sentó mejor al conjunto valencianista que a los nuestros. Los de Bordalás tuvieron hasta tres ocasiones de gol para voltear el marcador. El Betis había perdido ese dominio de la primera mitad, pero el Valencia tampoco terminaba de arrancar la Bordaleta para asestar un golpe definitivo, eso sí, asumieron más empuje y verticalidad los del Turia que lanzaban los punchs pero no conectaban con el adversario si esto fuera boxeo.
Los de Pellegrini empezaron a desperezarse y de nuevo volvía ese equipo más reconocible de Pellegrini con conexiones reales que buscaban la portería rival. El Betis había metido al Valencia en el partido y el mismo Betis tenía que volver a dominar el mismo. Este es el Betis que ya conocemos, el de toda la vida, capaz de lo mejor y de lo peor. Llegó otro palo de Juanmi que entonces aparecía en el partido, durante la primera mitad se le nombró poco en la retransmisión. El Betis inclinaba, otra vez, poco a poco el campo hacia Mamardashvili. El mismo que desbarataba un uno contra uno frente a Fekir. El campeón del mundo francés recogía un balón en la esquina derecha del área pequeña con el que conectaba de primeras, pero lo hacía con su pierna menos buena, la derecha, y abajo el meta valencianista sacaba el gol que hubiera sido el definitivo con casi total seguridad.
Todavía habría ocasiones claras para ambos equipos. Borja encaraba la portería rival pero dos defensores se le echaban encima incomodando al gallego que tardaba demasiado en armar la pierna. El balón acabaría en córner que no acabó culminando el Betis y sí lo aprovechaba el Valencia con una temible contra que puso a todo el beticismo con el estómago apretado. Carlos Soler finalizaba la contra con disparo raso desde la frontal que tapó bien Bravo abajo.
Terminaban ahí los 90’ reglamentarios en un partido en su conjunto en el que quizás el Betis mereció algo más que el rival. Durante estos minutos dos jugadas reclamaron los jugadores béticos, un posible penalti sobre Fekir al que arrollaba Soler dentro del área ché y una amarilla para Guillamón que hubiera supuesto su segunda cartulina y la expulsión. Para Hernández Hernández ninguna de las dos jugadas fueron suficientemente duras, tal y como la vieron los béticos.
En la prórroga se palpó la tensión del momento y la situación que se estaba viviendo, además estaba en juego un título y nadie quería perderlo por errores propios. El físico también hizo mella. El Valencia jugó a no perder en estos 30’ más. El Betis seguía insistiendo sobre a portería rival. Joaquín por parte bética y Brian Gil por parte valencianista era las mayores preocupaciones para sus rivales. Pellegrini tuvo que arriesgar y quitar del campo la mayor fuente de calidad verdiblanca, Canales y Fekir se retiraron al banquillo siendo sustituidos. El partido ya no tenía ataques esos ataques feroces desde hacía rato y más bien los equipos lo intentaban con más corazón que cabeza pero sin peligro aparente. Así se llegó a los penaltis.
La suerte de los penaltis sería la que finalmente eligiera al campeón. Soler, Racic y Guedes por parte valencianista cumplieron con lo suyo. Willian José, hacía lo propio. Mamardashvili acertó el lado por donde lanzaba Joaquín pero la potencia del disparo del portuense dobló la mano del arquero. Suspiró la grada bética. Guardado conseguía igualmente anotar su lanzamiento. Llegó el turno de Musah, el cuarto penalti de los valencianistas. El americano mandó el balón a las nubes para alegría verdiblanca y penuria naranja. Tello ponía por delante al Betis en la tanda de penaltis. Gayá acertó con el quinto de los valencianos y en los pies de Miranda estaba la gloria del Real Betis Balompié. El canterano y bético anotaba su penalti, el quinto del Betis, provocando así el éxtasis del beticismo y consumando la tercera Copa del Rey para el equipo de las trece barras. Se proclamaba así el Real Betis Balompié como campeón de la Copa de S. M. el Rey.
1-REAL BETIS BALOMPIÉ: Claudio Bravo, Álex Moreno (Juan Miranda 106´), Marc Bartra, Germán Pezzella, Héctor Bellerín, Guido Rodríguez, William Carvalho (Andrés Guardado 102´), Juanmi Rodríguez (Joaquín 86´), Nabil Fekir (Aitor Ruibal 111´), Sergio Canales (Cristian Tello 111´) y Borja Iglesias (William José 102).
1-VALENCIA CF: Giorgi Mamardashvili, Omar Alderete, Gabriel Paulista, Mouctar Diakhaby, José Gayà, Ilaix Moriba (Correia 79´), Hugo Guillamón (Uros Racic 85´), Dimitri Foulquier (Yunus Musah 100´), Hugo Duro (Bryan Gil 85´), Carlos Soler y Gonçalo Guedes.
GOLES: 1-0, Borja Iglesias (11') de cabeza a centro de Bellerín. 1-1 Hugo Duro (30´) culmina con un remate picado el mano a mano frente a Claudio Bravo.
TANDA DE PENALTIS: Carlos Soler, gol (0-1); William José, gol (1-1); Racic, gol (1-2); Joaquín, gol (2-2); Guedes, gol (2-3); Guardado, gol (3-3); Musah, fuera (3-3); Tello, gol (4-3); Gayà, gol (4-4); Miranda, gol (5-4).
ÁRBITROS: Alejandro Hernández Hernández: Mostró tarjeta amarilla a William Carvalho (14´) Germán Pezzella (72´), Borja Iglesias (95´) y Cristian Tello (113´) por parte del Real Betis, y a Gabriel Paulista (6') Hugo Guillamón (74´), Omar Alderete (92´), Correia (93´) y Carlos Soler (98´) del Valencia.


