sábado, 9 de abril de 2022

MARTILLO PILÓN VERDIBLANCO




El Real Betis
cosechó una nueva victoria en Liga por 1-2. Esta vez fue el Nuevo Mirandilla y el Cádiz los que no pudieron contra el equipo del ingeniero Pellegrini. No hubo un claro dominador del juego, el Betis supo tener paciencia y apretar cuando tuvo que hacerlo y los locales buscaban salidas a la contra. El Real Betis en la primera mitad vio como el Var le anulaba un gol por posición adelantada de Fekir en una jugada en la que se disponía a intervenir en ella cuando el balón ya había rebasado la línea de gol, al liarse bajo el San Emeterio y meter el balón en su propio arco. Los asistentes interpretaron que Fekir intervino en la jugada. Una decisión polémica y controvertida para los béticos, además de muy protestada. El conjunto de Sergio González se jugaba la vida y nunca estuvo muy por detrás del equipo bético en el partido. El Cádiz puso en aprietos en muchas ocasiones a los del ingeniero. Se adelantó el equipo local con Gol de Alejo en el 58´ en una cesión de Juanmi a Bravo, en una jugada por alto embarullada en el área, que se quedó demasiado corta y a la que llegaba antes que el arquero el centrocampista amarillo para remachar a gol. Pellegrini acertó con los cambios porque tanto Tello, en el 78´, como Borja Iglesias, de penalti en el 85’, anotaron los goles que le dieron la vuelta al marcador y los tres puntos al Betis. Conseguía así el Betis una victoria madurada, trabajada. insistiendo y percutiendo como un martillo pilón contra una defensa local muy solida hasta que llegaron los goles y cayeron los tres puntos al zurrón. Una victoria más que importante que mantiene la presión verdiblanca sobre los equipos que ocupan los puestos Champions. 

Empezó el partido con un zapatazo de Idrissi aprovechando un centro desde la derecha que metió el miedo en el cuerpo a los béticos. Sabaly se interponía para que la jugada terminara ahí. Respondía Fekir con un centro al área de saque de falta a la que Juanmi no terminaba de llegar. 

Ambos equipo debían estar muy concentrados por lo que se jugaban cada uno y la intensidad y presión eran una constante en el partido en ambos bandos. También llegaban los errores por los nervios a sabiendas de la importancia de los tres puntos en juego. 

EL Cádiz apretaba de lo lindo y ello provocaba que los verdiblancos no conectaran como de costumbre en la elaboración de juego. Los robos de los amarillos se transformaban en rápidos contraataques muy verticales por las bandas y con centros al área buscando la cabeza de Negredo o Lucas Pérez. 

 El esfuerzo cadista era evidente y eso le servía para empezar dominando el inicio de partido. La mayor parte del mismo se desarrollaba en campo bético. El Betis estaba amarradito atrás y defendía bien los ataques del Cádiz. Cualquier intención de sacar el balón de forma rápida por parte de los pupilos de Pellegrini era cortada con numerosas faltas. 

Llegó el minuto 17 de partido y con él la polémica. EL Var avisaba a Gila Manzano para anular el gol en propia puerta de San Emeterio, que se liaba solo bajo la línea de gol para despejar un balón que acabó introduciendo en su arco. Fekir, que estaba merodeando la zona, hizo el amago de ir a remachar el balón y eso bastó para que el colegiado anulara el gol ya que el francés partía de posición antirreglamentaria. Una decisión que hay que analizar con tranquilidad en el post partido para llegar a entender la razón de la decisión tomada. La jugada llegó después de una internada de Sabaly por la derecha que dejaba atrás, ya dentro del área cadista, a Canales que le pegaba de forma poco ortodoxa, tanto que mareo a San Emeterio que acabo introduciendo el balón a gol. Al final, nuestro gozo en un pozo.  

EL Betis buscaba también las internadas por bandas, sobre todo con Álex Moreno combinado con los jugones béticos de la medular. Uno de esos jugones, el ocho bético, se metió hasta la cocina después de dos paredes con Moreno y Canales. Terminó la jugada en córner a favor bético porque Akapo estuvo atento al corte. 


El partido, que los béticos fueron madurando poco a poco, ya lo tenían los de Pellegrini en su poder. El físico de los de amarillo cedió y los de Sergio González empezaron a replegar. Eso sí, las contras del Cádiz se iban sucediendo cada cierto tiempo. En una de esa la tuvo Idrissi pero atento Sabaly bloqueó la jugada. Aunque el Betis tomara ventaja en el dominio, los locales no dejaban de dar guerra. Así terminaba la primera mitad. 

La segunda mitad comenzaba con los mismos síntomas que había terminado la primera. El Betis dominando y los locales replegados esperando su momento. Pudo adelantarse el equipo de la Palmera si el larguero no se hubiera interpuesto en el disparo de Guardado tras una buena jugada entre Canales y Fekir y la inteligencia de Sabaly dejando pasar el balón que le llegaba del francés sabiendo que el mejicano llegaba con ganas. El larguero impedía el salto de alegría de la parroquia bética. 

El pelotazo de Guardado al larguero pareció que lo recibieron los jugadores del Cádiz en la cara porque despertaron. Primero una jugada que quedaba invalidada en la que Negredo  e Idrissi pudieron acertar en la diana. No fue así. Sí estuvo atento Alejo a interceptar una cesión de Juanmi dentro del área y de cabeza hacía Claudio Bravo, el cadista vio cómo le llegaba esa perita en dulce y de volea fusiló a Bravo que llegó a tocar el balón pero era casi imposible que no subiera esa jugada al marcador transformada en gol. Se adelantaba el Cádiz para sorpresa de los visitantes. 

Todavía tenía tiempo el Betis para voltear el marcador como viene acostumbrando al bético esta temporada. También tiene nuestro equipo acostumbrada a su afición a ver goles en contra prácticamente regalados. Unas por otras…

Pellegrini movió el banquillo viendo que los puntos se escapaban y dio en el clavo. El Cádiz, mientras, seguía empujando. No practicaban los locales fútbol de salón pero le valía para crear peligro. Tanto peligro que a punto estuvo el segundo gol amarillo de subir al marcador. Pezzella salvaba bajo palos un cabezazo de Negredo que se colaba. 

Uno de los cambios del ingeniero, Tello, fue llegar y besar el santo. Una conducción lateral sobre el balcón del área de Fekir terminaba en una pisadita al balón dejándola casi muerta para que Tello, a un toque, colocara el balón con maestría y calidad al palo largo de Ledesma. El balón que en todo momento fue besando el césped se coló de dulce pegado a la cepa del poste. 

El Betis pisaba entonces el acelerador con el empate a uno en el marcador. Pellegrini supo que llegaba la hora de ganar y eran los minutos claves para dar el zarpazo. Tres minutos después del gol de Tello, un mal despeje de Alcaraz que no acertaba a conectar con el balón, lanzaba una patada al aire que impactaba en Borja Iglesias con contacto más que claro. Una jugada tonta que al ser dentro del área amarilla, no le quedaba más remedio a Gil Manzano que señalar penalti, eso sí, no sin antes tener que ir a verlo al Var porque fue extraña, tanto como clara. El ímpetu del panda era realmente lo que propicio ese error de Alcaraz. El propio delantero lanzaba la pena máxima y volteaba el marcador. 

El Cádiz solo tuvo una falta a favor al borde del área de Bravo desde el gol del panda hasta el final del partido. El propio chileno guardaba bien su palo porque por ahí eligió Alcaraz el camino de su disparo. El Betis aguantó el tipo hasta el final para asegurar estos importantísimos tres puntos. 

De esta manera sigue el Betis luchando por los puestos Champions sin descolgarse de ellos y manteniendo la distancia con sus perseguidores. 

1-Cádiz CF: Ledesma; Akapo, Luis Hernández, Chust, Espino; Iván Alejo (Sobrino 64'), Alcaraz, Fede San Emeterio ('Choco' Lozano 86'), Idrissi (Álex Fernández 86'); Lucas Pérez y Negredo.

2-Real Betis: Bravo; Sabaly (Bellerín 69'), Pezzella, Bartra, Álex Moreno; Guido Rodríguez, Guardado (Joaquín 69'); Canales, Fekir, Juanmi (Tello 77'); y Willian José (Borja Iglesias 60').

Árbitro: Gil Manzano (extremeño). Amarillas Alcaraz y Bartra.

Goles: 1-0 (58') Iván Alejo; 1-1 (78') Tello; 1-2 (85') Borja Iglesias, de penalti.

@mariogordito