El Betis se dejó ayer en el Villamarín tres puntos clave para la lucha por los puestos Champions. Después de ver los resultados de la pasada jornada en la que pincharon dos de los de arriba, el partido de ayer se antojaba crucial. El Elche fue capaz de aprovechar prácticamente la única ocasión clara que tuvo en el partido. Tete Morente, que sustituía a Fidel en el minuto 59, hacía el único gol del encuentro y a la postre el que le daba la victoria a los ilicitanos, que celebraron la permanencia virtual en el feudo bético. Badía, sublime en sus intervenciones, fue el visitante más destacado al salvar el gol bético en varias jugadas en las que ya se cantaba el gol local. La cercanía de la tan ansiada final de Copa provocó que Pellegrini dejara en el banco piezas claves como Guido, Carvalho, Álex Moreno o Bellerín. Tampoco jugó Bravo que venía haciéndolo de titular desde partidos atrás. Sea como fuere, el once bético era de garantías suficientes para superar al Elche sin excusas.
No empezó el Betis controlando el partido. No fue hasta el minuto diez cuando los locales consiguieron manejar el balón durante más tiempo. En esos diez minutos eran los visitantes los que salían rápido al ataque manteniendo el bloque defensivo muy compacto provocando que el Betis no encontrara el hueco que buscaba. Una de esas salidas la cortaba Bartra que mandaba a córner.
Las bandas béticas eran el arma principal de los nuestros tanto con las subidas de Miranda como con las de Sabaly. Willian José mandaba al larguero un testarazo después de un centro de Sabaly que entraba por su banda hasta la raya. El rechace del larguero le llegaba a Fekir para dirigirla de nuevo a portería pero Juanmi intervino rematando a gol encontrándose el de Coín en fuera de juego.
El Betis se hizo entonces dueño del partido y las ocasiones fueron llegando, a cuenta gotas, pero llegaban. La posesión era bética y otra jugada de gol también verdiblanca. Juanmi robaba el balón por la derecha y Canales finalizaba la jugada con disparo desde la frontal, salvando Badía, con gran estirada, la nueva ocasión de los de Pellegrini.
Volvía a aparecer el cántabro, esta vez la conexión era con Fekir y el finalizador Juanmi que mandaba el balón arriba, cerca del larguero. Corría el 37’ de partido. A falta de 4 minutos para el 45’, de nuevo el Betis gozaba de otro disparo desde el balcón del área del diez bético y otra vez Badía salvaba los muebles para su equipo con otra intervención de mérito. Guardado volvía a colocar ese balón perdido en el área pequeña pero ningún verdiblanco se encontraba por la zona para culminar la jugada. Así terminaba la primera mitad, con un Betis volcado buscando el gol con motivación.
El segundo acto empezó con el Betis pisando campo ilicitano intentando abrir al rival y provocar el hueco necesario para llegar franco hasta Badía. El Betis solo veía defensas rivales que mantenían bien la posición y no se desarmaban. Las ocasiones béticas no tenían otra solución que buscarlas desde la distancia. Juanmi se animaba también desde fuera del área y Badía se exhibía con otra parada para ponerla en las escuelas de portero.
El partido estaba encarando el ocaso y los dos técnicos empezaron a mover el banco. Pellegrini daba entrada a jugadores ofensivos como Joaquín, Tello y Borja Iglesias para buscar lo que tanto estaba buscando, el gol que abriera la lata. El técnico ilicitano también hacía lo propio por obligación con la lesión de Verdú y porque quería evitar lo que a todas luces parecía que iba a pasar que no era otra cosa que el gol del Betis.
También entraron al verde Carvalho y Moreno para asaltar la Champions. Pasó todo lo contrario… un balón que llegaba a las inmediaciones de Rui Silva en los pies de Josan, aprovechando el campo por la derecha hasta la misma línea, acabó en el primer palo con un muy listo Tete Morente llegando desde atrás para meter el pie y colocar el balón entre Rui Silva y la madera, el único sitio por el que se podía colar ese balón hacia el gol. La única ocasión clara del rival en todo el partido para instalar el silencio en el Villamarín. Nueve minutos restaban hasta el 90’.
El botín para el Elche era mucho más de lo esperado y se amotinaron en su área hasta el pitido final. El Betis lo intentó ya a la desesperada pero el muro ilicitano fue mucho más que infranqueable viéndose el rival con ese resultado a favor.
Sabaly estuvo cerca de salvar un punto in extremis si no fuera porque su disparo se fue por muy poco cerca de la escuadra. El partido terminó con la expulsión de Paul. El canterano bético se revolvió al sufrir una entrada y lanzó una patada a Olaza sin balón en juego que le costó la roja directa y como consecuencia no estará disponible para Pellegrini el próximo sábado en La Cartuja.
Batacazo bético que nadie esperaba. Habrá que esperar para saber si la distancia con los de arriba se mantiene intacta o se abre la brecha aún más. Deja así a un lado la Liga el Real Betis para poner todos los sentidos en el próximo día 23 de abril, en la final de la Copa de S. M. el Rey. ¡A por la Copa!
Real Betis: Rui Silva; Sabaly, Pezzella, Bartra, Miranda (Alex Moreno 81'); Paul , Guardado (Joaquin 57'); Canales, Fekir (William Carvalho 81'), Juanmi (Tello 73'); Willian José (Borja Iglesias 73').
Elche: Edgar Badía; Palacios (Josan 46'), Enzo Roco, Verdú (Barragán 59'), Diego González, Mojica (Olaza 71'); Kike Pérez (Pere Milla 87'), Raúl Guti, Gumbau; Fidel (Tete Morente 59'), Ponce.
Goles: 0-1 (82') Tete Morente
@mariogordito

