Un áspero partido marcado por la agresividad de los pupilos de Fábregas, que el árbitro no supo cortar, desembocó en una tangana al final del primer tiempo quedando ambos con un jugador menos para la segunda parte. Al final del partido se volvieron a enganchar los jugadores dando un espectáculo vergonzoso en un partido de pretemporada.
Al ingeniero sólo le queda una prueba antes del comienzo de los partidos oficiales.
