domingo, 5 de octubre de 2025

NI EL ÁRBITRO EVITÓ LA VICTORIA

Empezar esta crónica hablando de fútbol me parecería tal falta de respeto al aficionado verdiblanco y a la plantilla de Manuel Pellegrini que lo primero que tengo que decir es que una vez más el Real Betis Balompié ha sufrido un arbitraje de tal calaña y calamitoso nivel premeditado que me hace muy difícil el pensar que la honestidad del colectivo arbitral es transparente y sin ningún tipo de interés más allá de impartir justicia justamente sobre los terrenos de juego. 

Y es que ha habido tal cantidad de errores en contra de los verdiblancos que me comería la mitad de la crónica hablando de ello, por lo que mencionaré solamente algunos. Nada más comenzar el encuentro Carlos Romero debería de haber recibido la tarjeta amarilla tras una falta a Antony que prácticamente se quedaba solo con el portero fuera de la portería y que se quedó en una falta sin más. Este mismo jugador durante el partido hizo infinidad de faltas y se fue del encuentro con el casillero de tarjetas inmaculado. 

En la segunda mitad rondando el minuto 50 con todavía 1-0 en el luminoso y tras un paradón de Dimitrovic a un gran tiro de Fornals, Abde remata el rechace y recibe un cabezazo muy duro de El Hilali que comete un penalti descomunal para todo el mundo futbolístico menos para los señores del silbato. 

Y ya por último antes de hablar un poco de fútbol cuando el tiempo se pasaba más de 2 minutos del tiempo añadido en la segunda parte el señor colegiado del VAR y su compañero de campo decidieron pitar un penalti a favor de los locales en una jugada en la que claramente empujan a Valentín Gómez y éste al intentar estabilizarse en el área golpe la cara de un Cabrera que parecía que lo habían matado, una aberración futbolística, una decisión premeditada para dañar deportivamente a un Betis que gracias a dios y con justicia poética Pau López detuvo para dejar los 3 puntos en el bolsillo verdiblanco ante la decepción de la afición local y de los señores de negro con el símbolo de la RFEF en su camiseta.

En cuanto a lo futbolístico una primera parte bastante mala del Real Betis que fue superado en medio campo por la intensidad perica, por una mala presión y por una mala colocación de los mediocentros en la zona ancha del terreno de juego. Tanto es así que en el minuto 15 Lozano anotaba el primer gol del partido ante la pasividad verdiblanca.

El primer tiempo transcurrió sin ninguna ocasión de relevancia para los pupilos de Manuel Pellegrini en una primera mitad de bastante inoperancia en los jugadores verdiblancos en todos los sentidos.

Con el inicio del segundo tiempo cambió el partido y el equipo comenzó a querer jugar, a querer el balón y a controlar el juego, tanto es así que en minuto 54 tras un gran centro de Ricardo anotaba Cucho el 1-1 en un magistral cabezazo ante el que nada pudo hacer el meta local. Y prácticamente lo siguiente que ocurrió en el partido fue la jugada del segundo gol verdiblanco en la que Fornals con un gran pase de exterior metió el balón en profundidad para un Abde que con un excelso control se plantaba solo ante Dimitrovic y con un toque sutil por bajo colocaba el que a la postre seria el definitivo 1-2.

De aquí al final del partido, el Betis se limitó a defender la multitud de centros laterales del Espanyol en la que sufrió apuros en varios de ellos pero que no llegaron por fortuna a atinar con la portería verdiblanca.

Tres puntos de oro para el Real Betis Balompié que a la espera de lo que ocurra entre el Celta y el Atlético de Madrid nos coloca en el cuarto puesto de la clasificación durante el próximo parón internacional.

Alineaciones: 

RCD Espanyol: Dmitrovic; El Hilali, Riedel, Cabrera, Carlos Romero; Pol Lozano, Edu Expósito, Pere Milla, Dolan, Puado y Roberto

Real Betis Balompié: Pau López, Bellerín, Natan, Valentín Gómez, Ricardo; Marc Roca, Fornals, Lo Celso; Antony, Ez Abde y Cucho Hernández.

Raúl Armario Perea