El Real Betis Balompié cosechó en la tarde de ayer un punto en su visita a Riazor en un partido que acabó empatando, que pudo ganar pero que se mereció perder.
Llegaban los pupilos de Manuel Pellegrini con la oportunidad de hacer el mejor arranque de la historia de la liga bética pero tuvieron que conformarse, y gracias, con traerse de vuelta un puntito más para alcanzar los 16 antes del parón de selecciones.
La realidad es que el partido del Betis no fue el virtuosismo que hemos visto otros días esta temporada pero tuvo igualmente las oportunidades para tener una renta mayor en el marcador y llevarse los tres puntos pero así es el fútbol si tu no terminas la faena te comen la tostá.
En la primera parte el ritmo del balón y del encuentro sin darle mucha chispa al asunto pero con la tenencia del balón se aseguraba que el equipo local prácticamente no iba a atacarte como así sucedió.
Tuvo nada más comenzar Marc Bartra una ocasión a balón parado que el portero local evitó con unos grandes reflejos tras el remate de tijeras del catalán, unos minutos después Cucho tuvo una buena oportunidad con un tiro pero tardó demasiado en ejecutar y cuando ya expiraba la primera parte rondando el minuto 43 el propio Juan Camilo con un disparo seco, fuerte y raso conseguía batir a Leo Román para poner el 0-1 en el luminoso del estadio de Riazor.
Una primera parte de oficio, sin muchas estridencias pero suficiente como para ir por delante en el marcador y quizás haber ampliado una ventaja que luego se quedó en nada.
En cambio en la segunda parte el Betis no compareció más allá de sus centrales y de su portero, el equipo pareció quedarse sin ganas y sin pilas y ni si quiera los cambios, mal ejecutados a mi entender en la tarde de ayer, consiguieron revivir a un equipo que fue totalmente anulado y acribillado por el Deportivo de la Coruña en la segunda mitad.
Tanto es así que los gallegos acumularon solamente en los segundos 45 minutos un total de 21 disparos, 5 de ellos a puerta, y la nada despreciable cifra de 11 córner sacado. Un auténtico vendaval que solamente la falta de puntería y la actuación una vez más de Álvaro Valles evitaron que el Betis se volviera con las manos vacías en la tarde de ayer.
Se dice pronto, pero son 21 remates y 11 saques de esquina en 45 minutos. Hagan una media teniendo en cuenta lo que dura la segunda mitad para comprobar el avasallamiento que sufrió el Betis en la segunda mitad y que ni con la entrada primero de Isco y luego de Ceballos fueron lso verdiblancos capaces de calmar el partido y hacerlo cambiar de dinámica.
No obstante, al Cesar lo que es del Cesar, tuvo el Betis 3 ocasiones muy claras para poder haber marcado el segundo gol, una en las botas de Abde, un cabezazo al larguero de Natan tras un córner, un disparo del Cucho con el portero fuera de sitio y la inexplicable acción de Roro Riquelme en el último minuto del partido que con el balón controlado a 3m de la portería y el rival en el suelo decidió no pegarle auto anulándose una acción clarísima de gol para haber ganado el partido.
El gol del Deportivo llegó cuando el partido expiraba en el minuto 87 en el enésimo centro de la segunda parte y de nuevo por un centro lateral con un gran pase de Soriano que Villares entrando desde segunda línea introdujo en la portería de Valles con un gran cabezazo. Eso sí, el pasador tuvo todo el tiempo del mundo para controlar, mirar y poner el balón donde quiso.
Antes del gol, el Deportivo tuvo ocasiones varias de todos los colores para haber empatado el partido pero como comenté la falta de puntería y un inconmensurable Valles se encargaron de mantener la portería a 0 hasta ese momento.
No fue capaz el Betis de igualar la intensidad y el ritmo del equipo local en la segunda mitad que mejoró muchísimo con los cambios mientras que en los béticos no surtieron ningún efecto las sustituciones.
Buena oportunidad perdida por el Betis para haberse ido con un soñado 18 de 21 pero visto lo visto sobre el césped es un buen punto porque lo normal es haberse quedado en los 15 puntos antes del parón y que hubiera pasado como contra el Levante que el equipo en la segunda parte no existió.
Alineaciones:
Deportivo de La Coruña: Leo Román; Ximo, Ede, Giménez, Quagliata; Casadó, Riki, Mella, Asp Jensen; Bil Nsongo y Mario.
Real Betis Balompié: Valles; Bellerín, Bartra, Natan, Fran García; Marc Roca, Fornals, Deossa; Antony, Ez Abde y Cucho Hernández.
El colegiado Soto Grado amonestó a Ede y a Valentin Gomez.
Estadio Abanca Riazor, 29.034 espectadores.
Raúl Armario Perea
