Estadio: La Cartuja, Sevilla
Fecha: 21 de octubre de 2026
Competición: UEFA Champions League, jornada 3
Asistencia: Más de 67.500 espectadores
Árbitro: Simone Sozza (Italia)
El partido
El Real Betis sigue disfrutando de su regreso a la Champions League. Nueve puntos de nueve posibles y una nueva noche europea para guardar en la memoria. Esta vez no hubo remontada ni festival de goles como ante el Lille y el Porto. Tocó arremangarse, resistir y tener paciencia ante un Feyenoord incómodo, compacto y con argumentos para complicar la noche verdiblanca. Un penalti transformado por Isco Alarcón decidió un encuentro durísimo que permite a los de Manuel Pellegrini dar otro paso hacia la clasificación entre los 24 primeros.
El Betis comenzó mejor, imponiendo una presión alta y recuperando con rapidez cada balón perdido. Durante los primeros 30 minutos, los verdiblancos encontraron situaciones para adelantarse, con Abde, Parrott, Isco y Bartra probando fortuna. La ocasión más clara llegó en las botas del delantero irlandés, pero el guardameta neerlandés respondió con una buena intervención. El trabajo defensivo también fue notable, aunque el esfuerzo de la presión empezó a pasar factura con el paso de los minutos. El Feyenoord creció en el tramo final del primer tiempo y dispuso de un par de oportunidades para adelantarse, incluida una ocasión clarísima que terminó por encima del larguero.
La segunda parte arrancó con el conjunto neerlandés manteniendo la iniciativa y un Betis incómodo, al que le costaba encontrar continuidad con balón. Sin embargo, el partido cambió en el minuto 59. Un disparo de Abde acabó con el balón impactando en la mano de St. Juste dentro del área. El colegiado señaló penalti y apenas hubo protestas visitantes. Isco, el eterno capitán verdiblanco, asumió la responsabilidad y convirtió la pena máxima para desatar la alegría en La Cartuja.
El gol no convirtió el resto de la noche en un camino de rosas. El Feyenoord siguió buscando sus opciones, especialmente a través de la banda derecha, donde Read y Hadj Moussa generaban incertidumbre. Pero ahí apareció la mejor versión del Betis: Bellerín, Bartra, Natan y Fran García firmaron un partido defensivo sobresaliente, cerrando espacios y sosteniendo al equipo cuando más lo necesitaba. La zaga fue el gran argumento para proteger una ventaja que valía mucho más que tres puntos.
Pellegrini movió el banquillo para tratar de recuperar el control. Ceballos y Riquelme entraron por Fornals y Antony en el minuto 64, aunque el Feyenoord vivió entonces algunos de sus mejores momentos. Más adelante llegaron Lo Celso y Deossa por Isco y Parrott, mientras Ángel Ortiz sustituyó a Bellerín. Con los cambios, el Betis logró tener más balón en campo contrario y reducir la sensación de peligro hasta el pitido final. Riquelme vio la amarilla en el minuto 86, en una de las pocas incidencias destacables de un desenlace en el que el equipo supo proteger su tesoro.
Y si los futbolistas llegaron al límite, la grada también jugó su partido. Más de 67.500 espectadores empujaron en los últimos minutos, cuando Abde, Fran García y Marc Roca acusaban el desgaste de una noche de enorme exigencia. La Cartuja cantó para sostener a los suyos y ayudarles a cerrar una victoria que quizá no tuvo el brillo de otras, pero sí el valor de las que se construyen desde el compromiso colectivo.
Nueve de nueve y a seguir soñando
El Betis suma tres victorias en sus tres primeras jornadas europeas y se coloca en una situación privilegiada para alcanzar el objetivo de terminar entre los 24 primeros. Además, se une al reducido grupo de equipos que han conseguido el pleno de puntos en este arranque, junto a PSG, Aston Villa, Liverpool y Real Madrid. Casi nada.
El próximo compromiso continental llevará a los verdiblancos a Dortmund, con la tranquilidad de quien ha hecho los deberes y la oportunidad de disfrutar de otro gran escenario europeo. Antes, sin embargo, espera el Celta en Liga. El desgaste de una noche tan exigente obligará a Pellegrini a gestionar esfuerzos y dar entrada a futbolistas menos cargados de minutos.
El Betis sigue en estado de felicidad. También sabe ganar sufriendo, defendiendo y esperando su momento. Y en una Champions que hacía tanto tiempo que no disfrutaba, cada victoria acerca un poco más el sueño.
Daniel Liñán
X @danielima11
