El Real Betis volvió a probar los sinsabores de la derrota. El Wanda le vino grande a los de Pellegrini y se volvieron a Sevilla con un 3-0 en contra que escuece mucho. Los verdiblancos solo aparecieron en el partido durante los diez primeros minutos, después de ese momento el Atlético de Madrid impuso su potencial, su ritmo y su garra y desactivo a un Betis que no supo entrar más en la dinámica de partido. El ingeniero vuelve a toparse con la derrota en uno de esos partidos en los que sabes que el rival es superior y que de sacar algo positivo en ellos, las aspiraciones aumentarían. No fue así y la lógica se impuso. El técnico chileno no puso en el verde a su artillería pesada y, quizás, eso pesó demasiado frente a uno de los grandes. Al conjunto verdiblanco se le vio menos competitivo de lo que venía mostrando hasta ahora en esta temporada. Guido no fue de la partida y Fekir se quedó también en el banquillo y no disputó ni un minuto quizás pensando, Manuel Pellegrini, en el derbi del próximo domingo que se hubiera perdido el francés si hubiese recibido una amarilla frente a los colchoneros. El tres a cero fue un resultado justo que no hizo más que reflejar lo que se vio en el césped. El Betis tuvo menos llegada, menos posesión del balón y menos de todo que el rival que fue un ciclón en ataque.
Empezó fuerte el Betis el partido y a los 46 segundos de juego ya había lanzado William Carvalho un obús que pudo ser repelido por Oblak. Todos pensaron entonces en una nueva exhibición del Betis y esta vez sería sonada. El centro del campo verdiblanco con canales y Rodri tocaba la bola y mantenía la posesión en los primeros compases. Fue solo un espejismo.
El Atlético también avisaba con Giménez cabeceando un córner que atajaba Bravo. A partir del remate del central colchonero, el campo que parecía volcado hacia la portería local, empezó a tomar la horizontalidad y el partido tornaba a la igualdad. Los colchoneros se sentían cómodos jugando a un toque y los nuestros no encontraban la manera de frenar ese juego, además se estaba desarrollando en terreno verdiblanco con el peligro que conlleva eso teniendo enfrente a jugadores tan verticales con las franjas rojiblancas.
Los locales tomaron entonces la manija total del partido sobre el minuto diez y ahora el campo se volcaba hacia Bravo y así permaneció hasta el pitido final. Correa le pegó con intención y con rosca pero se marchaba cerca del arco del chileno, luego Griezmann provocaba una gran intervención del arquero del Betis, otra más, que salvaba al equipo de recibir el primero. La ocasión del Correa ocurría ocho minutos antes que la del francés que se le escapaba el gol en el 18’ de partido.
El Betis sentía como se hundía el bote y más aún cuando Yannick Carrasco entró por la izquierda, dribló a Montoya y se sacó un cañonazo que entró por la escuadra del arco sin que Bravo apenas pudiera reaccionar. Era cuestión de tiempo. El Betis había perdido esa ambición de los primeros minutos de buenas a primeras, bien por mérito del rival o por demérito propio o, más bien, por una mezcla de ambas realidades.
La segunda mitad empezó como la primera, con un gaseoso Betis disfrutando de algunas oportunidades de gol con Tello y Ruibal que sustituyeron a Juanmi y Rodri. Pellegrini buscaba hacer daño con jugadores de banda puros y encontrar la profundidad que le faltó al equipo en la primera mitad. Hubo entonces, haciendo un símil con el boxeo, un intercambio de golpes entre los dos equipos. El Betis estuvo cerca de empatar el partido con Tello, que tuvo una contra que no terminó de cuajar, William Carvalho, con una volea, y otra más de Willian José, con un cabezazo sin mucha presión encima del rival. Todo quedó en nada y en mucho menos cuando Pezzella cerraba el partido para el rival al rematar contra su portería un córner sacado por Griezmann. Cuando no tienes el día…
El Betis, que vio algo de luz al salir del vestuario en el descanso, tiró la toalla con el dos a cero y estuvo a merced del Atlético. La actitud fue la de conformarse con algo que era muy probable que pasara y como estaba pasando pues dejemos pasar el tiempo, que acabe ya el partido y a otra cosa mariposa pensarían los verdiblancos. Esto lo aprovechó de nuevo el conjunto local para hacer más sangre con un tercer gol de Joao Félix que ponía el broche final en el luminoso.
El Betis se vino de Madrid sin puntos y con una imagen de equipo conformista asumiendo lo que probablemente podría pasar desde antes de empezar el partido. El equipo dejó de competir en muchas fases del mismo y lo que reflejó el marcador fue justo. Olvidar este partido cuanto antes, recordar los fallos cometidos para no volver a caer en ellos y a pensar en volver a poner de pie al equipo cuanto antes para competir el jueves en Leverkusen.
3- Atlético: Oblak; Trippier, Savic, Giménez, Hermoso; Koke, De Paul (Herrera 83'), Carrasco (Lodi 88'); Correa (Cunha 83'), Griezmann, Luis Suárez (Joao Félix 71').
0- Real Betis: Bravo, Montoya, Pezzella, Edgar, Álex Moreno; Guardado (Rober 78'), William Carvalho (Guido Rodríguez 66'); Rodri (Aitor Ruibal 46'), Canales, Juanmi (Tello 46') y Willian José (Borja Iglesias 78').
Árbitro: Arberola Rojas.
Goles: 1-0 (26') Carrasco; 2-0 (63') Pezzella, en propia puerta; 3-0 (79') Joao Felix.