Domingo 25 de enero a las 21 horas.
Jornada 21 de Liga.
Árbitro: Miguel Ángel Ortiz Arias.
El Real Betis desperdició en Mendizorroza una de esas oportunidades que no se repiten muchas veces a lo largo de una temporada. La jornada 21 de Liga había salido prácticamente perfecta para los intereses verdiblancos: derrotas de Villarreal, Espanyol y Celta, rivales directos en la pelea europea. Ganar en Vitoria significaba colocarse quinto, recortar seis puntos en apenas dos jornadas al cuarto clasificado y abrir brecha con los perseguidores. Pero el Betis ni estuvo, ni supo, ni pudo.
El resultado final (2-1) refleja fielmente lo ocurrido sobre el césped. Un equipo sin energía, sin claridad y con demasiados futbolistas muy lejos de su nivel competitivo actual. Y eso, en una fase de la temporada donde se decide todo lo importante, produce más tristeza que enfado en el beticismo.
Decisiones y contexto que ya pesaban antes del pitido inicial
Las bajas hicieron mella desde el inicio. Pellegrini apenas contaba con trece jugadores de campo del primer equipo, completando la convocatoria con canteranos. Aun así, sorprendió el cambio en la portería, con la entrada de Pau López en lugar de Álvaro Valles, en una noche exigente y con un contexto poco favorable.
El once, por nombres, era claramente superior al del Alavés. Pero el fútbol no se juega con currículums. Y el rendimiento real de varios de esos nombres dista muchísimo de lo que uno imagina al leer la alineación. Especialmente preocupante fue lo de Antony, Altimira, Marc Roca e incluso Abde, todos ellos muy lejos de ofrecer soluciones.
Un inicio pésimo… dos veces
El Betis entró fatal al partido. Y lo volvió a hacer tras el descanso. En el minuto 3, una acción mal defendida terminó con Carlos Vicente adelantando al Alavés, castigando una defensa blanda y desajustada. El equipo no reaccionó bien al golpe. Le costó asumir el ritmo, no fue capaz de imponer su supuesta superioridad técnica y dejó crecer a un rival necesitado y muy intenso.
Tras el descanso, la historia se repitió. Apenas dos minutos bastaron para que Toni Martínez, de cabeza, pusiera el 2-0 y dejara el partido muy cuesta arriba. Encajar dos goles nada más empezar cada parte es una losa demasiado pesada para cualquier equipo, y más aún para uno tan mermado física y mentalmente.
Ocasiones hubo, acierto no
Pese a todo, el Betis tuvo opciones claras para, al menos, rascar un resultado positivo. Incluso jugando mal, generó situaciones suficientes para no irse de vacío. Pero el acierto fue inexistente.
Bakambu volvió a la titularidad y dejó, una vez más, sensación de impotencia. Mucho desmarque, voluntad incuestionable, pero el gol le sigue siendo esquivo. El área rival no perdona, y el Betis lo está pagando caro.
Abde, apenas una semana después de disputar la final de la Copa África, jugó los 90 minutos. Estuvo desacertado durante casi todo el partido y marcó en el descuento el gol del honor, en una acción en la que además parece hacerse daño. Otra posible lesión más en una enfermería ya saturada.
Cambios sin impacto y gestos preocupantes
Los cambios no mejoraron al equipo. Tampoco había demasiado margen. Entraron Pablo García, Chimy Ávila, Nelson Deossa, Iván Corralejo y Diego Llorente.
Del canterano no se puede ni se debe juzgar. El Chimy volvió a mostrar carácter y empuje, pero sigue sin encontrar el camino del gol. Deossa ha dado un paso atrás cuando parecía que podía ser un jugador importante. Diego Llorente, eso sí, sí cumplió en defensa, en un tramo donde el Alavés apenas inquietó.
Especialmente llamativo fue el enfado de Antony al ser sustituido en el minuto 60. Gestos visibles de frustración que no ayudan y que reflejan un momento complicado tanto a nivel individual como colectivo.
Una derrota que duele por lo que supone
Decía Pellegrini tras el partido que el equipo pagó el cansancio del viaje a Grecia, las numerosas bajas y las malas sensaciones arrastradas del encuentro europeo. Todo eso es cierto. Pero no puede servir de excusa permanente.
Lo más preocupante no es perder en Mendizorroza, un campo siempre complicado, sino cómo se pierde y cuándo se pierde. En una jornada propicia, en una fase clave del curso y con Europa y la Champions en el horizonte, el Betis ofreció una imagen muy pobre.
Este “Betis de pena” no lo es por falta de actitud de todos, ni por ausencia de ocasiones, sino por la sensación de fragilidad, de desgaste acumulado y de rendimientos individuales muy por debajo de lo necesario. Queda mucha temporada, sí, pero también queda claro que así será muy difícil sostener la ilusión.
Alineaciones
Alavés: Sivera; Tenaglia, Protesoni, Pacheco, Otto; Carlos Vicente, Blanco, Ibáñez, Aleña; Toni Martínez, Lucas Boyé. También jugaron Guridi, Guevara, Enriquez y Rebbach.
Real Betis: Pau López; Ángel Ortiz, Bartra, Natan, Valentín Gómez; Altimira, Marc Roca; Antony, Fornals, Abde; Bakambu. También jugaron Pablo García, Chimy Ávila, Iván Corralejo, Nelson Deossa y Diego Llorente.
Goles de Carlos Vicente y Toni Martínez por parte del Alavés. De Ez Abde por parte del Betis.
Daniel Liñán
X @danielima11
