El Real Betis Balompié volvió a vivir una noche europea de las que dejan huella. No solo por la victoria ante un histórico como el Feyenoord, sino por lo que supone el resultado: clasificación directa para los octavos de final de la UEFA Europa League como cuarto clasificado, evitando la ronda de playoff y asegurándose, además, disputar la vuelta de los octavos y unos hipotéticos cuartos de final en casa. Palabras mayores.
El conjunto de Manuel Pellegrini confirmó que el crecimiento europeo del club no es una casualidad. Tras alcanzar la final de la Conference League la pasada temporada —sufriendo lo indecible en la fase previa—, este Betis da un paso más y se instala entre la élite continental con una fase de liga sobresaliente.
Ambiente europeo y Betis sin excusas
La Cartuja no presentó un lleno absoluto, pero sí ofreció el empuje necesario en una noche marcada en rojo. Más de 3.000 aficionados neerlandeses pusieron color y ruido desde la grada visitante, pero fueron los béticos los que terminaron celebrando.
Pese a la larga lista de bajas, el Betis decidió dejar a un lado las excusas. Sin Isco, Cucho, Bellerín, Junior, Amrabat, Riquelme ni Lo Celso, el equipo salió decidido a jugarle de tú a tú a un Feyenoord que se jugaba la vida en la competición.
Antony enciende La Cartuja
El partido arrancó con ritmo alto y llegadas en ambas áreas. La primera ocasión clara fue para Larin, que obligó a Pau López a intervenir con seguridad. Poco después, el Betis celebró un gol que sería anulado tras revisión del VAR por una falta previa de Antony en la recuperación.
El brasileño, lejos de venirse abajo, firmó uno de los momentos de la noche. Minuto 17: Antony recogió el balón fuera del área y lo colocó en la escuadra con un disparo sensacional, imposible para Wellenreuther. Golazo y estallido en La Cartuja.
El Feyenoord no se rindió. Volvió a rozar el empate en un remate a bocajarro de Larin, pero se topó de nuevo con un Pau López decisivo, sostén del equipo en los momentos más delicados.
Abde amplía la ventaja antes del descanso
El Betis vivía cómodo en el ida y vuelta, aprovechando los espacios de un rival obligado a atacar. Tras otro gol anulado —esta vez al Chimy—, llegó el 2-0. Jugada de Antony por la derecha, centro medido y cabezazo impecable de Abde, que culminó una primera parte brillante de los verdiblancos.
Al descanso, el Betis no solo ganaba el partido: se colocaba virtualmente entre los cinco primeros de la Europa League, con el billete directo a octavos en la mano.
Sufrimiento final y oficio europeo
Tras el descanso, el guion cambió. El Feyenoord asumió el control del balón y el Betis reculó metros, buscando matar el partido al contragolpe. Los neerlandeses insistieron una y otra vez, pero chocaban con su falta de acierto y con un Pau López imperial.
A quince minutos del final llegó el susto. Tengstedt aprovechó una mala salida del portero bético y, desde fuera del área, recortó distancias con un gol de mucha calidad. El 2-1 metía tensión a una noche que parecía encarrilada.
El tramo final fue de resistencia. Incluso con superioridad numérica tras la lesión de Shaqueel van Persie, el Betis tuvo que defender con todo. Lo hizo con cabeza, con oficio y con el respaldo de una grada que empujó hasta el último segundo.
Un Betis que ya mira de tú a tú a Europa
El pitido final desató la alegría. 17 puntos, cuarto clasificado y acceso directo a octavos de final. Un logro que confirma el salto competitivo del Betis en Europa y que permite al equipo centrarse ahora en LaLiga y en la Copa del Rey antes de volver a pensar en Europa en marzo.
Este Betis ya no se conforma con competir. Este Betis quiere más.
Alineaciones y goles
Real Betis: Pau López; Ángel Ortiz, Llorente, Natan, Valentín Gómez; Marc Roca, Deossa; Antony, Fornals, Abde; Chimy.
Feyenoord: Wellenreuther; Lotomba, Kraaijeveld, Targhalline, Bos; Sliti, Valente; Hadj Moussa, Larin, Borges; Tengstedt.
1-0 Antony (17’); 2-0 Abde (32’); 2-1 Tengstedt (75’).
Daniel Liñán
X @danielima11

